Hay charlas amenas y largas, hay charlas cortas y agradables, hay charlas menos entretenidas y hay charlas mònotonas, y todo èsto es con una misma persona en diferentes momentos, a veces estamos cansados y aburridos y no queremos hablar mucho, otras veces nuestro interlocutor està asì, y termina contagiàndonos eso, las plàticas son como el calor, a veces se disafrutan, pero tras veces pesan...
Sofocan y hartan...eso deviene en con que persona entablemos conversaciòn, uno termina a veces con la lengua seca y la boca igual, y otras veces no dijimos gran cosa y evadimos seguir conversando, y pasan horas y horas y seguimos asì, o despedimos a la persona deseosos de que se quedara...
Hay de todo, breves instantes de agonìa, frescura, entretenimiento.
Se està dejando sentir el jodido calor.
martes, 24 de febrero de 2009
domingo, 8 de febrero de 2009

Hubo un tiempo, no muy lejano, cuando èramos dos y estàbamos cerca, tan cerca como nunca, tan cerca como sòlo los que se aman pueden estarlo, yo creì que era una amante magnìfica, y que tù te volverìas loco, la realidad es que eso pasa ùnicamente en ciertas pelìculas y que la vida real, es un poco màs complicado dejarse llevar del todo, pero eso hice, eso intento.
Como todo me pasa en verano, era verano y todo paso y no fue ocasional como otras veces en otras partes y con otras gentes.
Asì unidos en un amor extraño, silencioso, a escondidas, estàbamos tù y yo, sin estrellas y sin luna, en ese cuarto de hotel fundièndonos en un eterno abrazo y como dice Ville Valo...
Somos esclavos de èste amor
desde el momento en que nos
tocamos, y esperamos por màs
en èsta resurrecciòn.
Yo creì tantas y tantas cosas, pero la realidad fue distinta y todo ha pasado frente a mis ojos, tan ràpido, tan lento, tan sutil, tan ...tan, hermoso.
Nuevos inquilinos...
-Hàganse tantito para allà ¿No?, no podemos salir.
-Nosotros no nos vamos a quitar, salgan como puedan, ademàs ustedes son ''nuevos'' y nosotros ya tenemos bastantes años viviendo aquì, asì que no jodan.
-¿Ah si? Pues si no se quitan, los quitaremos nosotros, vamos muchachos, empujen, empujen, empujen, tenemos que salir a como de lugar.
-¡Pero què se han creìdo! ustedes juntan basura y màs basura, ¿No saben que nos acaban de limpiar? Estamos luchando por conservarnos limpios, y ustedes vienen y se meten y quieren acaparar espacio ¡No hay cupo!.
-Si, si hay, tiene que haber, debe haber una forma de poder salir.
-Que inconsiencia, ¿No se han dado cuenta que han desacomodado a mis compañeros? Vayan con el jefe, a ver que opina, pero seguro los sacara por que ustedes no pueden estar aquì.
-¿Que no podemos? ¿Y quièn dice eso? ¿Y quièn es el jefe?.
-Vayan con èl, èl sabe.
-Pues de todos modos vamos a salir, y no nos importa.
-¿Ah si? pues a ver quien puede màs.
-Necesitamos eso, y eso, y eso tambièn, ustedes tienen mucho de eso otro que nosotros necesitamos,! jalen muchachos, jalen!.
-Son ustedes unos perdularios, no hay cupo, entiendan.
-Ahì abajo hay un hueco.
-Si, pero ahì no se puede ocupar, estamos esperando, ammm, estamos esperando por un vecino nuevo y de porcelana, pero, pero, ustedes no pueden salir ahì, ademàs, mmm, no los necesitamos, ustedes sòlo quieren molestar.
-No importa, ahì hay un hueco.
-Pero ahì no pueden estar
-Si podemos, si podemos, si podemos.
-Ya sè, por tooodo èsto sentimos presiòn y jalones.
-Si, si, somos malos, ñaca ñaca...
-Càllense, ya van a bañarnos.
-Uy, otra vez con ese lìquido àcido.
-Si, pero es por conservarnos bien, ¿Ven? Ustedes no alcanzan esa limpieza, vàyanse.
-No nos iremos, hasta salir...
Una lucha interminable...
-Nosotros no nos vamos a quitar, salgan como puedan, ademàs ustedes son ''nuevos'' y nosotros ya tenemos bastantes años viviendo aquì, asì que no jodan.
-¿Ah si? Pues si no se quitan, los quitaremos nosotros, vamos muchachos, empujen, empujen, empujen, tenemos que salir a como de lugar.
-¡Pero què se han creìdo! ustedes juntan basura y màs basura, ¿No saben que nos acaban de limpiar? Estamos luchando por conservarnos limpios, y ustedes vienen y se meten y quieren acaparar espacio ¡No hay cupo!.
-Si, si hay, tiene que haber, debe haber una forma de poder salir.
-Que inconsiencia, ¿No se han dado cuenta que han desacomodado a mis compañeros? Vayan con el jefe, a ver que opina, pero seguro los sacara por que ustedes no pueden estar aquì.
-¿Que no podemos? ¿Y quièn dice eso? ¿Y quièn es el jefe?.
-Vayan con èl, èl sabe.
-Pues de todos modos vamos a salir, y no nos importa.
-¿Ah si? pues a ver quien puede màs.
-Necesitamos eso, y eso, y eso tambièn, ustedes tienen mucho de eso otro que nosotros necesitamos,! jalen muchachos, jalen!.
-Son ustedes unos perdularios, no hay cupo, entiendan.
-Ahì abajo hay un hueco.
-Si, pero ahì no se puede ocupar, estamos esperando, ammm, estamos esperando por un vecino nuevo y de porcelana, pero, pero, ustedes no pueden salir ahì, ademàs, mmm, no los necesitamos, ustedes sòlo quieren molestar.
-No importa, ahì hay un hueco.
-Pero ahì no pueden estar
-Si podemos, si podemos, si podemos.
-Ya sè, por tooodo èsto sentimos presiòn y jalones.
-Si, si, somos malos, ñaca ñaca...
-Càllense, ya van a bañarnos.
-Uy, otra vez con ese lìquido àcido.
-Si, pero es por conservarnos bien, ¿Ven? Ustedes no alcanzan esa limpieza, vàyanse.
-No nos iremos, hasta salir...
Una lucha interminable...
Inframundo.
Ese poema tiene casi 3 años que lo escribì, lo escribì ya estando en otra etapa, en la de mamà, lo escribì un dìa en el que no sabìa que escribir y pensè que era un bodrio, curiosamente fue algo asì como un ''boom'' pero eso no es lo que importa; se lo enseñè a una amiga y su esposo tiene una banda, llamada ''Profètica metal''...Entonces se quedò con que la ùltima estrofa, la iban a hacer en coro, y pasaron como 2 años, el jueves o viernes, me dijo mi amiga que a su marido le da pena pedirme que le ayude con sus letras, y digamos que soy una versiòn ''dark-gore-melancòlica'' de Arjona pero màs oscura, màs sangrienta, màs vìsceral...
A ver que sale, a ver si les entienden a mis letras, a ver si me pagan...
''A thounsand kisses
A thousand dollars
A thousand sex''...
Jojojojo.
A ver que sale, a ver si les entienden a mis letras, a ver si me pagan...
''A thounsand kisses
A thousand dollars
A thousand sex''...
Jojojojo.
jueves, 5 de febrero de 2009
Carta 1.
A mi abuela:
A 5 de febrero del 2009.
Deberìa comenzar por el principio, por donde todo el mundo empieza para contar algo, pero la verdad es que ni siquiera sè por donde comenzar.
Todo pudo haber sido màs simple si usted hubiera tenido un poco màs de valor, menos de hipocresìa y algo de humanidad, pero las cosas se fueron poniendo poco a poco màs y màs densas, yo no tenìa la culpa de que usted no quisiera a mi mamà, ni tampoco tenìa la culpa de que ella por cualquier cosa, pensara que en su casa y al cuidado suyo, yo estarìa mejor, nunca entendì esa amargura que se traìa entre manos y entre palabras, y nunca entendì tantas cosas, yo no me olvido de las veces que por enseñarme algo me retgañaba a gritos, ni de las veces queme jaloneo, ni de las veces que les decìa a las otras personas que yo era muy malcriada, pero no lo contaba completo, y sòlo decìa lo que para usted era vàlido, nunca dijo que yo sòlo me defendìa de sus ataques, de sus humillaciones, de sus golpes, tampoco se me olvidan las cosas que hacìa, por cuidar a mi prima, a ella si la quiso por que era hija de su hija, la hija a la que usted màs querìa y màs ayudaba, y està bien, en el corazòn no se manda, lo que me enojaban eran sus mentiras, su afàn de ocultar lo inocultable, pero no escribo èsto con afàn de ofenderla, o molestarla, esos tiempos ya pasaron.
Cuando me hice grande, señorita, usted veìa a las chicas en la calle, y decìa que yo no era bonita, ni erstaba delgadita, por que simplemente siempre me comarò con todo el mundo, con mi prima esa, la que se caso con un petrolero que ganaba miles de pesos al mes, y que por ser rubia, delgaday tener ojos claros, ya era de su agrado, ademàs por su dinero, por los regalos que le daba, costosos y por ende onerosos, pero eso no era ni es ser feliz, pero que importa y que le digo, si usted nunca conociò la felicidad en toda su larga existencia.
La verdad no recuerdo ninguna cosa buerna que haya venido de su parte hacia mi, sòlo decirle que indirectamente me enseñò como no debìa ni debo ser com nis semejantes, a mi no me contagiò de sus prejuicios ni de sus tabuès ni de su ignorancia, nos faltò valor a las dos, por que yo cuando crecì muchas veces e dije que me hablara con la verdad, todo hubiera sido màs simple, tan simple como lo es vivir en paz.
Pero ya todo paso, y todo eso quedò atràs, y no importa, por que ya nada puede cambiar, sòlo le digo, que usted me hizo un gran daño, me causo dolor y por eso ahora me despido del dolor que me causo su presnecia en mi vida, por que estoy en mi derecho, en mi sano juicio, y por que soy libre.
Me despido de usted, y del dolor causado.
Atentamente:
Alejandra.
A 5 de febrero del 2009.
Deberìa comenzar por el principio, por donde todo el mundo empieza para contar algo, pero la verdad es que ni siquiera sè por donde comenzar.
Todo pudo haber sido màs simple si usted hubiera tenido un poco màs de valor, menos de hipocresìa y algo de humanidad, pero las cosas se fueron poniendo poco a poco màs y màs densas, yo no tenìa la culpa de que usted no quisiera a mi mamà, ni tampoco tenìa la culpa de que ella por cualquier cosa, pensara que en su casa y al cuidado suyo, yo estarìa mejor, nunca entendì esa amargura que se traìa entre manos y entre palabras, y nunca entendì tantas cosas, yo no me olvido de las veces que por enseñarme algo me retgañaba a gritos, ni de las veces queme jaloneo, ni de las veces que les decìa a las otras personas que yo era muy malcriada, pero no lo contaba completo, y sòlo decìa lo que para usted era vàlido, nunca dijo que yo sòlo me defendìa de sus ataques, de sus humillaciones, de sus golpes, tampoco se me olvidan las cosas que hacìa, por cuidar a mi prima, a ella si la quiso por que era hija de su hija, la hija a la que usted màs querìa y màs ayudaba, y està bien, en el corazòn no se manda, lo que me enojaban eran sus mentiras, su afàn de ocultar lo inocultable, pero no escribo èsto con afàn de ofenderla, o molestarla, esos tiempos ya pasaron.
Cuando me hice grande, señorita, usted veìa a las chicas en la calle, y decìa que yo no era bonita, ni erstaba delgadita, por que simplemente siempre me comarò con todo el mundo, con mi prima esa, la que se caso con un petrolero que ganaba miles de pesos al mes, y que por ser rubia, delgaday tener ojos claros, ya era de su agrado, ademàs por su dinero, por los regalos que le daba, costosos y por ende onerosos, pero eso no era ni es ser feliz, pero que importa y que le digo, si usted nunca conociò la felicidad en toda su larga existencia.
La verdad no recuerdo ninguna cosa buerna que haya venido de su parte hacia mi, sòlo decirle que indirectamente me enseñò como no debìa ni debo ser com nis semejantes, a mi no me contagiò de sus prejuicios ni de sus tabuès ni de su ignorancia, nos faltò valor a las dos, por que yo cuando crecì muchas veces e dije que me hablara con la verdad, todo hubiera sido màs simple, tan simple como lo es vivir en paz.
Pero ya todo paso, y todo eso quedò atràs, y no importa, por que ya nada puede cambiar, sòlo le digo, que usted me hizo un gran daño, me causo dolor y por eso ahora me despido del dolor que me causo su presnecia en mi vida, por que estoy en mi derecho, en mi sano juicio, y por que soy libre.
Me despido de usted, y del dolor causado.
Atentamente:
Alejandra.
martes, 3 de febrero de 2009
En un lote baldìo, en una bolsa negra de basura, en una tarde azucarada por paredes nuevas.
Cerrè mis ojos, y estabas tù, con tu disfraz de periodontitis cayèndose por pedazos, estàbamos tù y yo en un terreno neutro y desconocido para ambas, muchos soles, y estabas ahì, pegada a mis adentros, con tu voz chillona y grave, con tu ceño siniestro, estabas escàbullendonte entre mis rincones cerebrales, no queriendo salir, eras pegajosa, verdosa, te resbalabas, cuando te tomè entre mis manos, luchè mucho màs para meterte en esa bolsa negra, luche mucho por que me salpicaste la ropa, por que me gitabas que no te querìas ir, que te divertìas jugando conmigo, te metì y te encerrè en el plàstico, ajustè las jaretas y en otro escenario lùgubre y baldìo, te deje, te aplastè unas cien veces, y me manchè mis tenis, y estaba una silueta conocida, y te volvì a aplastar, y eras sòlo materia viscosa.
Me quitè los tenis y los deje ahì y caminè a mi casa, sin sentir olores a muerte, sin ver desechos sobrepuestos en las piedras y su tierra frìa y cuando lleguè a casa me puse otros calcetines, los de ''atlètica'' esos que son blancos y que en la punta tienen rojo por que un dìa se les deslavò el rojo, esos, y otros tenis, y entonces, supe que mi miedo estaba muerto, metido en una bolsa de basura, en ese terreno baldìo, y trato de verlo fàcil, y le dije adiòs.
-Pero no le hagas caso al dr, tù me tienes.
-Alejandra: No, yo nunca te tuve, sòlo quisiste venir pero no dañaste ni destruiste nada.
-¿Estàs segura?.
-Alejandra: Claro, segurìsima.
-¿Por què no vuelves con la Dra esa, eh? Veràs que te dice lo contrario.
-Alejandra: No volverè ahì, ya todo paso, no necesito otras opiniones.
-¿Segura?.
-Alejandra: Si, segurìsima, tù no estabas dentro, estabas decidièndote si llegar o no, y no llegaste.
-¿Y por què sientes todo eso entonces?.
-Alejandra: Por que tenìa miedo, miedo pero no de ti por ti misma ni por ser tù, miedo por que tù te disfrazaste de eso, pero no eres eso y eres otra cosa.
-¿Pudiste verlo?.
-Alejandra: Si.
-¿Y quièn era entonces?.
-Alejandra: Tù lo sabes muy bien, pero supiste por donde y como llegar.
-¿Segura què estoy muerta?.
Alejandra: Tan segura como de que yo estoy viva.
¿Segura que no volverè? quedaron salpicaduras, me reproduzco ràpido y fàcil en el ambiente propicio.
Alejandra: No volveràs por que no eras tù por lo que aparentas, viviste dentro muchos años y mucho tiempo y quisiste explotar, explotaste y derramaste terrores falsos, pero no eras eso, no eras esa, eras tù, ya no hay màs ambiente propicio.
-Bueno, adiòs.
-Alejandra: Adiòs.
Me quitè los tenis y los deje ahì y caminè a mi casa, sin sentir olores a muerte, sin ver desechos sobrepuestos en las piedras y su tierra frìa y cuando lleguè a casa me puse otros calcetines, los de ''atlètica'' esos que son blancos y que en la punta tienen rojo por que un dìa se les deslavò el rojo, esos, y otros tenis, y entonces, supe que mi miedo estaba muerto, metido en una bolsa de basura, en ese terreno baldìo, y trato de verlo fàcil, y le dije adiòs.
-Pero no le hagas caso al dr, tù me tienes.
-Alejandra: No, yo nunca te tuve, sòlo quisiste venir pero no dañaste ni destruiste nada.
-¿Estàs segura?.
-Alejandra: Claro, segurìsima.
-¿Por què no vuelves con la Dra esa, eh? Veràs que te dice lo contrario.
-Alejandra: No volverè ahì, ya todo paso, no necesito otras opiniones.
-¿Segura?.
-Alejandra: Si, segurìsima, tù no estabas dentro, estabas decidièndote si llegar o no, y no llegaste.
-¿Y por què sientes todo eso entonces?.
-Alejandra: Por que tenìa miedo, miedo pero no de ti por ti misma ni por ser tù, miedo por que tù te disfrazaste de eso, pero no eres eso y eres otra cosa.
-¿Pudiste verlo?.
-Alejandra: Si.
-¿Y quièn era entonces?.
-Alejandra: Tù lo sabes muy bien, pero supiste por donde y como llegar.
-¿Segura què estoy muerta?.
Alejandra: Tan segura como de que yo estoy viva.
¿Segura que no volverè? quedaron salpicaduras, me reproduzco ràpido y fàcil en el ambiente propicio.
Alejandra: No volveràs por que no eras tù por lo que aparentas, viviste dentro muchos años y mucho tiempo y quisiste explotar, explotaste y derramaste terrores falsos, pero no eras eso, no eras esa, eras tù, ya no hay màs ambiente propicio.
-Bueno, adiòs.
-Alejandra: Adiòs.
domingo, 1 de febrero de 2009
Plàtanos en el desierto.
''Caminè mucho tiempo, durante horas, sin rumbo, sabìa que tenìa que hacerlo y superarlo de una buena vez, problemas tengo muchos, pero ninguno me jode tanto como èste, salì por la mañana, sola como hace mucho tiempo no lo hacìa, desde lo alto se ven una serie de locales comerciales, y dentro de esos locales se vislumbra una orilla naranja con blanco, di muchas vueltas a la manzana, me fui por otros lados, se hacìa tarde, en invierno se hace màs tarde aùn, era un dìa hàbil como todos, y entonces decidì pasar por ahì.
Al ir acèrcandome, sentìa una especie de remosiòn pasada, una especie de nostalgia de una adolescencia añeja que se filtraba por los rescoldos cercanos del lote baldìo, una adolescencia torpe y engañada de palabras maltrechas e insanas de cuando supe que no tenìa un tumor en la cabeza, si no migraña, y que nada me curaba por que eso no tiene cura, a menos que me fumara un porro, pero entonces no lo iba a hacer y seguirìa sufriendo y batallando, pero no me jodìo, ni me jode excepto cuando traladra mi cabeza y mi ojo y me hace ver luces bellìsimas eso si, hermosas y brillantes pero no valen por que sòlo yo las veo, me acercaba cada vez màs y el corazòn presuroso me pedìa a gritos y latiendo que no lo torturara, pero era necesario, subì poco a poco los escalones y conforme subìa parecìa màs ligera, y entonces por las persianas vi quew no habìa nadie esperando, y que en la puerta colgaba moribundo el letrero que decìa ''abierto'' se oìan ruidos tenùes, como si limpiaran algo con mucho cuidado, y entonces toquè quedo, como si no qisiera que me escuchara, toquè màs fuerte y advertì movimiento, alguien se acercò, una figura femenina, era ella, si, con algunos años màs, sin canas y con el mismo rimel atiborrado de pestañas cafès, pronunciò un ''Si''...Y yo dije ''Buenas tardes, busco una direcciòn, de un local donde ponen uñas, me dijeron que estaba enseguida del consultorio de una dentista, pero no lo encuentro, ¿Usted no sabrìa decirme dònde es?...Se quedò miràndome con esa mirada de prepotencia pero ya no me importo, y me dijo ''No, no sè'', ''Bien, gracias'' entonces sonreì y no buscò enfermedades ni me dijo nada, ni nada que me molestara, no me recordò y supongo que nunca lo harìa, di la media vuelta y baje por esos escalones por donde tanto temì subir, era demasiado sencillo, asì que me devolvì y volvì a tocar, ''¿Sabe algo?, yo no tenìa una infecciòn grande en la boca, ni siquiera era nada, usted me dijo, hace años, me dijo, usted, bueno, que importa, sòlo decirle, que, nada olvìdelo, pero no tengo ninguna infecciòn grande, ni ninguna cosa que, nada, que importa, sè que piensa que estoy loca, no, no estoy armada y menos uso drogas, ¿No me recuerda? Es de esperarse, pero yo si, pero no se preocupe, pero nunca volvere, pero nunca me volverà a ver, ni siquiera se grabe mi rostro, ni mi sonrisa, ni nada, olvìdelo, que importa, han pasado tantos años, olvìdelo.''
Me baje y crucè el canal, pasè por el lote baldìo para sentir el olor a la muerte, a la sangre, ese olor que casi olvido, la otra noche me despertè con sed, si hubieran sido otros tiempos, serìa sed y sabor a sangre pero èsta vez sòlo fue sed, caminè en zig zag mientras su figura se quedaba prendida en la puerta, mientras yo miraba las piedras y las bandas amarillas, y caminè derecho y sin voltear, caminè para sentir el olor a podrido de los años remotos, para purgarme un poco de mis espejismos y de mis espasmos y de mis nervios, de mis neuronas neuròticas, caminè por ahì para ver algunos espectros de edades parecidas a las mìas, seguìa caminando hasta doblar la esquina, y entonces ver 3 siluetas, esperàndome, saludàndome con la mano, recibièndome...
Sin temblores y sin seguir buscando esos plàtanos en el desierto, imàginandome a las 10 personas que estaban sucias y alguien las limpio con esmero, ahora pueden juntarse y disfrutar, sin espejisos y sin historias fatalistas, dràmaticas, hipocondriacas, sin plàtanos en un desierto infame y burlòn.
Al ir acèrcandome, sentìa una especie de remosiòn pasada, una especie de nostalgia de una adolescencia añeja que se filtraba por los rescoldos cercanos del lote baldìo, una adolescencia torpe y engañada de palabras maltrechas e insanas de cuando supe que no tenìa un tumor en la cabeza, si no migraña, y que nada me curaba por que eso no tiene cura, a menos que me fumara un porro, pero entonces no lo iba a hacer y seguirìa sufriendo y batallando, pero no me jodìo, ni me jode excepto cuando traladra mi cabeza y mi ojo y me hace ver luces bellìsimas eso si, hermosas y brillantes pero no valen por que sòlo yo las veo, me acercaba cada vez màs y el corazòn presuroso me pedìa a gritos y latiendo que no lo torturara, pero era necesario, subì poco a poco los escalones y conforme subìa parecìa màs ligera, y entonces por las persianas vi quew no habìa nadie esperando, y que en la puerta colgaba moribundo el letrero que decìa ''abierto'' se oìan ruidos tenùes, como si limpiaran algo con mucho cuidado, y entonces toquè quedo, como si no qisiera que me escuchara, toquè màs fuerte y advertì movimiento, alguien se acercò, una figura femenina, era ella, si, con algunos años màs, sin canas y con el mismo rimel atiborrado de pestañas cafès, pronunciò un ''Si''...Y yo dije ''Buenas tardes, busco una direcciòn, de un local donde ponen uñas, me dijeron que estaba enseguida del consultorio de una dentista, pero no lo encuentro, ¿Usted no sabrìa decirme dònde es?...Se quedò miràndome con esa mirada de prepotencia pero ya no me importo, y me dijo ''No, no sè'', ''Bien, gracias'' entonces sonreì y no buscò enfermedades ni me dijo nada, ni nada que me molestara, no me recordò y supongo que nunca lo harìa, di la media vuelta y baje por esos escalones por donde tanto temì subir, era demasiado sencillo, asì que me devolvì y volvì a tocar, ''¿Sabe algo?, yo no tenìa una infecciòn grande en la boca, ni siquiera era nada, usted me dijo, hace años, me dijo, usted, bueno, que importa, sòlo decirle, que, nada olvìdelo, pero no tengo ninguna infecciòn grande, ni ninguna cosa que, nada, que importa, sè que piensa que estoy loca, no, no estoy armada y menos uso drogas, ¿No me recuerda? Es de esperarse, pero yo si, pero no se preocupe, pero nunca volvere, pero nunca me volverà a ver, ni siquiera se grabe mi rostro, ni mi sonrisa, ni nada, olvìdelo, que importa, han pasado tantos años, olvìdelo.''
Me baje y crucè el canal, pasè por el lote baldìo para sentir el olor a la muerte, a la sangre, ese olor que casi olvido, la otra noche me despertè con sed, si hubieran sido otros tiempos, serìa sed y sabor a sangre pero èsta vez sòlo fue sed, caminè en zig zag mientras su figura se quedaba prendida en la puerta, mientras yo miraba las piedras y las bandas amarillas, y caminè derecho y sin voltear, caminè para sentir el olor a podrido de los años remotos, para purgarme un poco de mis espejismos y de mis espasmos y de mis nervios, de mis neuronas neuròticas, caminè por ahì para ver algunos espectros de edades parecidas a las mìas, seguìa caminando hasta doblar la esquina, y entonces ver 3 siluetas, esperàndome, saludàndome con la mano, recibièndome...
Sin temblores y sin seguir buscando esos plàtanos en el desierto, imàginandome a las 10 personas que estaban sucias y alguien las limpio con esmero, ahora pueden juntarse y disfrutar, sin espejisos y sin historias fatalistas, dràmaticas, hipocondriacas, sin plàtanos en un desierto infame y burlòn.
